Horror: descuartizan a dos niños argentinos

Hay tres detenidos por el crimen de los hermanos y un sospechos todavía prófugo, que sería de la provincia de Misiones.

La investigación empezó hace cuatro meses, cuando alguien que revolvía la basura en las calles de la ciudad de Novo Hamburgo, a unos 45 kilómetros de Porto Alegre en Brasil, encontró el cuerpo descuartizado de un chico.

Ese fue solo el principio de lo que sería una macabra trama satánica, de la cual uno de los sospechosos es argentino y todavía se encuentra prófugo y las víctimas, dos hermanitos de entre 8 y 12 años, que habrían sido secuestrados en la provincia de Corrientes.

Después de la denuncia advirtiendo sobre el primer cuerpo, la Policía rastrilló el lugar y encontró a una segunda víctima. A los dos cuerpos les faltaba la cabeza y se encontraban dentro de bolsas de plástico en una caja de cartón. Los estudios de ADN revelaron más tarde que se trataba de dos hermanos, un varón y una nena, hijos de una misma madre aunque sus huellas no tienen ninguna coincidencia en el banco de datos de ese país.

Un mes después nadie había reclamado los cuerpos. Mientras tanto, la investigación seguía su curso y nuevos informes de los forenses indicaron que una de las víctimas estaba alcoholizada. Ese dato y el estado de los cuerpos fue lo que inclinó a los investigadores sobre la pista de un ritual satánico.

A fines de diciembre, en el marco de un procedimiento que fue denominado como Operación Revelación, detuvieron al líder de un templo y a dos seguidores suyos en Porto Alegre. Durante los allanamientos, en los que se buscaron sin éxito los cráneos de las víctimas, incautaron entre otros elementos una capa negra y una máscara que habrían sido usadas por el “brujo”.

Los estudios de ADN revelaron más tarde que se trataba de dos hermanos que habrían sido secuestrados en la provincia de Corrientes. En los últimos días se supo que uno de ellos estaba alcoholizada. Ese dato y el estado de los cuerpos fue lo que hizo que los investigadores se inclinaran por la pista de un ritual satánico.

El templo donde se produjo el ritual se encuentra en Gravataí, a 30 kilómetros del lugar donde se hallaron los cuerpos. La Policía encontró una capa y una máscara usada por “el brujo” -el líder de la secta- y documentos que comprueban las actividades que realizaban. Lacapital.com.ar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *