La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa de origen vírico que se transmite por la picadura de un mosquito. El Haemagogus y Sabethes son los transmisores en la fase selvática, mientras que el Aedes Aegypti, lo es en la fase urbana. Los síntomas, que comienzan a sentirse después de los cinco días de la picadura son: fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, escalofríos, perdida del apetito, náuseas y vómitos.

En la mayoría de los pacientes los síntomas desaparecen después de 3 o 4 días de su inicio. La segunda fase es una etapa muy tóxica. El 15% de los pacientes pasan a esa etapa y de ese porcentaje, la mitad mueren entre los 10 y 14 días. El resto se recupera sin daño orgánico significativo.

El Ministerio de Salud reiteró que Brasil no solicita el certificado de vacunación contra la fiebre amarilla para ingresar al país, con motivo de las largas colas que se formaron para solicitar la dosis, lo que superó la cantidad disponible y generó quejas entre los viajantes. Sin embargo, para aquellos que viajen a los estados de Río de Janeiro, San Pablo, Espíritu Santo y Bahía, se recomienda la vacunación. La vacuna debe aplicarse al menos antes 10 días de viajar y protege de por vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *