Miles de manifestantes marcharon este sábado por todo el país para protestar por las separaciones de familias detenidas en la frontera, realizadas bajo la política migratoria impuesta por Donald Trump.

La manifestación “Families Belong Together”  (Las familias deben estar juntas) en Washington comenzó en Lafayette Square, donde se congregaron multitudes justo enfrente de la Casa Blanca, antes de marchar hacia el Capitolio, sede del Congreso.

En Nueva York, familias, jóvenes, niños y ancianos -tanto recién llegados como ciudadanos de larga data- marcharon bajo un sol abrasador como parte de una protesta que, según un agente de policía, reunía a “un par de miles” de personas.

“Dígalo alto, dígalo claro, los refugiados son bienvenidos aquí”, coreaban, también declarando la bienvenida a los musulmanes.

Una banda de percusionistas aumentó el fervor de una multitud que portaba carteles que, por ejemplo, decían: “Nuestra Nueva York es una Nueva York Inmigrante” y

“Suprimir el ICE”, rezaba otro letrero, reflejando los crecientes pedidos de activistas de eliminar la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas.

“Es realmente cruel”

En un intento por detener el flujo de decenas de miles de migrantes en la frontera sur de Estados Unidos, Trump ordenó a principios de mayo el arresto de adultos que ingresen al país ilegalmente, incluidos aquellos que solicitan asilo.

Muchos de los que intentan cruzar la frontera entre Estados Unidos y México son personas pobres que huyen de la violencia de las pandillas y otros problemas en América Central.

Como resultado de la represión ordenada por Trump, cientos de niños fueron separados de sus familias y, de acuerdo con imágenes ampliamente difundidas, mantenidos en recintos enrejados, en una práctica que provocó la indignación nacional y mundial.

La semana pasada, Trump firmó una orden que pone fin a la separación de las familias, pero abogados especializados en inmigración dicen que el proceso de reagrupación será largo y caótico.

Cerca de 2.000 niños fueron separados de sus padres, según cifras oficiales publicadas el pasado fin de semana. 

Julia Lam, una madre y diseñadora de modas retirada de 58 años que emigró desde Hong Kong en los 80, se unió a la protesta de Nueva York con dos amigos y sus hijos pequeños.

“Creo que es realmente cruel separar a los niños”, dijo. “Estoy enojada (…) Simplemente no entiendo cómo un ser humano hace una cosa así”.

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