La Conmebol desestimó el reclamo de Gremio, que había pedido que se le diera por ganado el partido. Y se confirma la superfinal.

Después de una larga espera, de idas y vueltas y rumores cruzados, la Conmebol dio a conocer el fallo que tenía en vilo al fútbol sudamericano. Como era de esperar, no dio curso al pedido de Gremio, por lo que será River el finalista de la Copa Libertadores que enfrentará a Boca. Sí, está confirmada la Superfinal. Pero el otro tema que preocupaba a River era la sanción a Marcelo Gallardo. El Tribunal de Disciplina decidió aplicarle al Muñeco una suspensión de cuatro partidos y una multa de 50 mil dólares.
De acuerdo a la resolución, el DT no podrá asistir al estadio en el próximo partido de la Copa Libertadores, es decir, no estará en la Bombonera la semana próxima para la final de ida. “Esta prohibición de acceso al estadio incluye la prohibición de comunicarse por cualquier medio con su Cuerpo Técnico, Oficiales y Jugadores”, detalla el artículo tercero del dictamen.
Luego de cumplir con esta primera sanción, Gallardo deberá estar fuera del banco de suplentes en otros tres encuentros de Conmebol, aunque sí tiene permiso para asistir al estadio. De esta manera, el Muñeco dirá presente en el Monumental para la revancha pero no podrá ocupar un lugar en el banco de suplentes ni comunicarse con sus jugadores.

¿Cómo arrancó toda esta novela?

En la semifinal de ida, jugada en el Monumental, River ingresó tarde a jugar el segundo tiempo frente a Gremio y, por tratarse de una reincidencia, la Conmebol suspendió a su técnico, Marcelo Gallardo, impidiéndole tomar contacto con los jugadores y sentarse en el banco de suplentes en Porto Alegre.
El Muñeco cumplió a medias en la revancha: se sentó en un palco del Arena do Gremio y desde allí observó el partido. Sin embargo, en el entretiempo bajó al vestuario para hablar con sus futbolistas porque lo necesitaban, según contó. La TV brasileña captó ese momento y un veedor de la Conmebol lo vio. Para ese momento, el entrenador ya sabía que se vendría una sanción. Y, poco después, se enteró de que Gremio iba a pedir los puntos y la clasificación a la final que perdió en la cancha al caer 2-1, tras el 1-0 de la ida.
Por eso, Gallardo presentó su descargo a través de una carta que River envió a las oficinas de la Conmebol en Asunción. Pero no se quedó ahí, horas antes de que el organismo que rige el fútbol sudamericano informara su fallo, el Muñeco dio una conferencia de prensa en la que pidió disculpas, pero sostuvo que no se había tratado de un acto de indisciplina, sino de “un acto impulsivo”. Fue justo antes de hacer una videoconferencia con los dirigentes sudamericanos que estaban en Paraguay.
La Conmebol lo escuchó y lo que se preveía que sería una dura sanción de más de seis meses finalmente mutó en apenas tres partidos sin dirigir. El Muñeco se perderá la serie definitoria ante Boca.

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