Restablecieron el servicio de balsa

Luego de más de un mes, el servicio de balsa entre Pilar, Departamento de Ñeembucú, y Colonia Cano, fue restablecido este miércoles.

La semana pasada, antes de las fiestas de Nochebuena y Navidad, personal de la intendencia de Pilar llegó hasta costa argentina para intentar reparar el terraplen de atraque de la balsa pero fue impedido por el personal de la Aduana en ese lugar.

Los habituales pasajeros y viajeros tuvieron que esperar hasta el día de ayer para poder finalmente pasar con la balsa, ya con el terraplén terminado del acceso a la balsa.

Aparentemente el diálogo de funcionarios paraguayos se había dado con funcionarios de Prefectura Naval pero los aduaneros no permitieron que la gente pudiera pasar la semana pasada, quienes tuvieron que hacer más de 200 kilómetros para poder cruzar al Paraguay.

No es una novedad que en Colonia Cano, persisten las quejas en referencia al trato del personal de Aduanas, quienes perciben jugosos viáticos para trabajar en el lugar pero que a todas luces, en vez de mejorar el tránsito de los vehículos, tanto argentinos pero en particular paraguayos, los hacen esperar lo imposible para poder finalmente dejarlos pasar y abordar la balsa.

Llama la atención que el afán de integración y la buena predisposición demostrada por los presidentes Mauricio Macri y Mario Abdo Benítez, que incluso han determinado la habilitación del coronamiento de la represa Yacyretá para el cruce de vehículos, sea ensombrecida por funcionarios aduaneros de mucho menor rango.

Es evidente que para empezar a cambiar la realidad del intercambio que promete poner a Formosa en la puerta de salida del comercio exterior, como ya ocurre con el Paraguay y hacia Brasil por un dólar competitivo, deberá contemplar mejores funcionarios públicos o al menos mejor preparados para encarar una nueva realidad del comercio bilateral.

Lo cierto es que el servicio de balsa entre Pilar, Departamento de Ñeembucú, y Colonia Cano, fue restablecido desde este miércoles, por el descenso de las aguas del río Paraguay.

Los viajes se habían suspendido el pasado 21 de noviembre por la inundación del puerto argentino. En aquella ocasión, las aguas inundaron gran parte del terreno del atracadero, sitio donde funcionan las oficinas de la Aduana y Migraciones.

De esta forma, las familias que quieran, tendrán la posibilidad de cruzar el cauce hídrico y compartir con sus familias la llegada del año nuevo.

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