La investigación busca determinar el origen del dinero que dio lugar a la compra de inmuebles por parte de allegados a Néstor y Cristina.
Meses después del fallecimiento de Néstor Kirchner comenzaron a registrarse movimientos millonarios de fondos en Estados Unidos por parte de Daniel Muñoz, su ex secretario privado. La Justicia investiga -en la causa conocida como los cuadernos de las coimas- la relación entre aquellos U$S 70 millones que ingresaron a maniobras de lavado y el dinero del matrimonio Kirchner. Según pudo conocer Clarín, el juzgado avanza sobre la hipótesis que sostiene que aquellos fondos pertenecían a los ex presidentes y buscan determinar el nivel de conocimiento que Cristina Kirchner, procesada como jefa de la asociación ilícita, tenía al respecto.
Transcurrieron cinco meses desde que comenzó en la justicia federal la causa que investiga la estructura que operó desde el extinto ministerio de Planificación Federal, destinada al cobro de sobornos a empresarios contratistas del Estado. El primer procesamiento del expediente apuntó contra Cristina Kirchner como jefa de la asociación ilícita, coautora de recibir dádivas y responsable de cohecho pasivo (cobrar coimas).​ Como contó Clarín, se sumaron nuevos hechos en contra de la ex Presidenta, junto a otra tesis de investigación.
El juez Claudio Bonadio junto a la fiscalía de Carlos Rívolo y Carlos Stornelli, trabaja en la reconstrucción de la ruta de los fondos que se volcaron a la compra venta de inmuebles por U$S 70 millones entre 2010 y 2015, en Estados Unidos. En este tramo de la investigación se encuentran una veintena de personas imputadas, todas con algún tipo de vínculo con el ex secretario privado de Néstor Kirchner.
Como un complejo rompecabezas que continúa armándose, la estructura que funcionó en Estados Unidos realizando diferentes transacciones comerciales de las que se destaca la constitución de empresas y la compra de inmuebles a nombre de éstas, se encontraría “vinculada a la asociación ilícita que recaudaba fondos de empresarios, esto suma otra acusación por lavado contra la ex Presidenta”, indicaron fuentes del la causa.
Para desentrañar cómo funcionó todo y cómo se adquirieron 17 propiedades en Estados Unidos, se analiza la confesión de Carolina Pochetti -viuda de Muñoz- que espera que el juez Bonadio homologue su acuerdo de colaboración para convertirse en “arrepentida”.
La hipótesis que toma fuerza en este expediente es que el dinero que Muñoz movilizó en el exterior, donde constituyó 15 empresas a nombre de terceras personas de su círculo, “pertenecía a la familia Kirchner”. Para robustecer esta teoría, el juzgado tuvo en cuenta como pieza clave, la aparición en el complejo entramado de Isidro Bounine “quien respondía directamente a la ex Presidenta y quien contactó a Juan Manuel Campillo”, señalaron fuentes de la causa a Clarín.
¿Por qué es relevante ese dato? En octubre de 2010 fallece Néstor Kirchner, meses después comenzaron las primeras operaciones en Estados Unidos. Cuando en un comienzo de la causa se analizaba la posibilidad que Muñoz haya sacado del país el dinero por cuenta propia, la Justicia fue entrelazando otros datos que se desprenden de confesiones de imputados colaboradores y de documentación obtenida.
Allí, se sumó las acusaciones contra Juan Manuel Campillo y a Isidro Bounine. Este era entonces secretario privado de Cristina Kirchner y fue quien se contactó con el ex secretario de Hacienda de Santa Cruz para que asesore sobre las operaciones en el exterior.

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