El Papa Francisco pidió una solución “justa y pacífica” a la crisis venezolana. Fue luego de clausurar la Jornada Mundial de la Juventud. No fijó posición sobre el opositor Juan Guaidó y su proclamación como presidente interino.

Finalmente, el Papa Francisco se pronunció este domingo sobre el agravamiento de la situación en Venezuela, al abogar por una solución justa y pacífica para superar la crisis respetando los derechos humanos”“. Sin embargo, el pontífice –a quien algunos sectores le achacan tener una posición débil frente al régimen de Nicolás Maduro- no fijó su posición ante la decisión del opositor titular de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, que el miércoles se declaró a cargo de la presidencia.

 

Francisco formuló el llamado tras el tradicional rezo dominical del Angelus, que esta vez realizó durante una visita al Hogar del Buen Samaritano de Panamá, que aloja a enfermos de sida tras celebrar una multitudinaria misa en las afueras de la capital panameña. Desde su arribo a Panamá, el miércoles, el día de las masivas protestas en Venezuela, existía una gran expectativa por lo que el pontífice pudiera decir sobre la convulsionada situación en el país caribeño.

El gran interés obligó a su vocero, Alessandro Gisotti, a difundir el jueves un comunicado en el que decía que el Papa “sigue de cerca la evolución de la situación”, además de que “reza por las víctimas y por todos los venezolanos”, y que la Santa Sede apoya “todos los esfuerzos que permitan ahorrar un ulterior sufrimiento a la población”. Pero se esperaba su palabra.

“Aquí en Panamá pensé mucho en el pueblo venezolano al que me siento particularmente unido en estos días. Ante la grave situación que atraviesa el país, pido al Señor que se busque y se logre una solución justa y pacífica para superar la crisis respetando los derechos humanos y deseando el bien de todos los habitantes del país”, dijo el Papa.

Además, Francisco pidió rezar frente a esta situación pidiendo el “amparo de nuestra señora de Coromoto, patrona de Venezuela”. No obstante, se descontaba que Francisco volvería a referirse a Venezuela en la habitual rueda de prensa que ofrece cuando vuela de regreso a Roma porque, inevitablemente, los periodistas le preguntarían por el tema.

Con todo, fuentes del Vaticano vienen diciendo queno debe esperarse una definición del Papa acerca de quién es el presidente legítimo de Venezuela porque El Vaticano no suele pronunciarse en medio de una disputa y se reserva como actor de última instancia para el caso de que sea requerida su intervención o la crisis derive en una guerra civil.

Además, la Santa Sede dice que prioriza el accionar de la Iglesia de cada nación que, en el caso de Venezuela, está muy enfrentada con el régimen que encabeza Nicolás Maduro. De hecho, considera ilegal y fraudulenta la última elección en la que Maduro fue reelegido y ante la cual la oposición se negó a participar por no estar dadas las condiciones.

En el Ángelus Francisco también condenó el atentado terrorista a una escuela de policía de Bogotáel 17 de este mes que se cobró la vida de 21 cadetes. Mencionó a cada una de las víctimas y pidió que tras cada nombre se dijera “presente”. También repudió el ataque con bombas de ayer a una iglesia del sur de Filipinas que provocó la muerte de 20 personas que asistían a misa.

Además, Francisco expresó su pesar su pesar por las 114 víctimas de la explosión de un ducto en México y el colapso de un dique minero en Brasil, que causó la muerte de 37 personas y la desaparición de más de 300. Además, en el día en que se recuerda en el mundo el holocausto del pueblo judío, pidió mantener viva la menoría.

A primera hora de la mañana el Papa había llegado al enorme Campo Juan Pablo II (Metro Park) junto a la costa del Pacífico donde lo esperaban más de 600 mil personas, según los organizadores, para presidir la misa de cierre de la Jornada Mundial de la Juventud, un mega evento que la Iglesia organiza cada tres años en un país de los cinco continentes.

Mucho de los jóvenes pasaron la noche en el predio durmiendo en carpas y directamente a la intemperie luego de que la noche anterior habían asistido allí mismo a una emotiva vigilia con el Papa que incluyó reflexiones, testimonios y expresiones artísticas. Pero desde temprano comenzaron los cánticos a la espera de la llegada del Papa.

Francisco recorrió durante media hora el lugar en el papamóvil saludando a la multitud que lo vivaba y las delegaciones de jóvenes que representaban a 156 países no paraban de agitar la bandera de sus naciones. Un enorme altar a cuyo costado se ubicaron un coro con numerosos integrantes y una orquesta completaban un marco imponente.

En la homilía, Francisco les dijo a los jóvenes que pese a que muchos dicen que los jóvenes son el futuro,no es así porque “no son el mañana, no son el mientras tanto, sino el presente, el ahora. El ahora de Dios. Él los convoca y los llama. No mañana, sino ahora”. Y les pidió que el entusiasmo vivido durante el encuentro sea llevado a sus comunidades religiosas.

Al término de la misa -cuando el calor comenzaba a agobiar- se anunció que Lisboa será la sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en 2022. Tras la visita al hogar y un encuentro con los 25 mil voluntarios que colaboraron con evento, Francisco emprendió a última hora de la tarde el regreso a Roma.

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