Ayer en la mañana una parte del Puerto Nuevo de Formosa, en la zona del barrio Bernardino Rivadavia, cedió por el efecto de erosión que produjo el agua con las últimas crecidas del río Paraguay; produciéndose así el desprendimiento de la mampostería del paredón del muelle. Las vías férreas cayeron al agua.

Preocupa la grúa, puesto que si bien los pilotes sobre los que está emplazada la base parecen estar bien asegurados, lo cierto es que la estructura del paredón del muelle es la que está cediendo y pone en peligro a quienes trabajan a diario en el lugar.

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