El esquema que utiliza Eduardo Domínguez le permitió a Colón ocupar todo el ancho del campo para dificultar la salida de Defensa y Justicia y encontrar más variantes a la hora de atacar. En los primeros minutos de juego, el Sabalero fue mejor.

Las ocasiones en el arco que defendió Ezequiel Unsain no se hicieron esperar. Colón lograba pisar el área cada vez que se lo proponía y terminaría encontrando el gol a los diez minutos de juego.

Tras un tiro de esquina desde la derecha, Federico Lértora se elevó por encima del resto y cabeceó para que la pelota diera en el palo y bese la red. El volante del Sabalero le daba la victoria merecida al equipo del “Barba” Domínguez.

Luego del gol, el Rojinegro bajó un cambio, dejó que Defensa juegue en su última línea y se ordenó en bloque desde mitad de cancha hacia atrás. Colón siempre era molesto para el Halcón, tanto si lo presionaba en la salida o si lo esperaba en campo propio. Los de Hernán Crespo no encontraban caminos para llegar al arco de Leonardo Burián.

Los pocos avances que conseguía el equipo de Crespo eran producto de errores en el fondo de Colón. Algún mal control, los pases sin destino o mal dados, fueron los principales argumentos del Halcón para llevar peligro al arco de Burián. El Sabalero se mostraba sólido, seguro. Manejaba los tiempos del partido.

Recién sobre el final de la primera parte los de Domínguez mostraron una merma en su rendimiento. Colón dejó de jugar para llegar al arco de enfrente y trabajó para irse al descanso con el 1-0 a su favor en el marcador. Defensa y Justicia se animó y con más ímpetu que ideas consiguió llegar al arco sabalero. De todas formas, el Sabalero se iría al vestuario como ganador.

En el complemento, Defensa y Justicia saltó a la cancha en una versión más cercana al nivel que acostumbra mostrar el equipo de Crespo. Sin ser avasallante, el Halcón metió en su campo a Colón y empezó a llegar con más frecuencia al área rival.

Ante esta embestida, el Sabalero apeló a otra táctica que el esquema del “Barba” le permite: aguantar en defensa y lanzar la pelota a Wilson Morelo para salir de contra. En este tramo, la victoria del Rojinegro corría peligro.

El asedio del local era cada vez más intenso. Eduardo Domínguez realizó modificaciones para neutralizar los avances del Halcón, pero Crespo redoblé la apuesta y puso en cancha a jugadores que suelen ser habituales titulares, como Braian Romero o Francisco Pizzini. Por los costados, Defensa y Justicia era peligroso y hacía méritos para llegar al empate.

Con el desgaste producto de intentar avanzar constantemente, el Halcón se cansó y las contras del Sabalero eran más frecuentes. Sin mucho peligro, cada avance del Rojinegro eran segundos de descanso de los constantes ataques del local.

El partido se terminó de decantar cuando Domínguez puso en cancha a Luis “Pulga” Rodríguez y Christian Bernardi. Las piernas frescas de estos jugadores permitirían a Colón llegar al 2-0.

El atacante cordobés ingresó al área desde la derecha, asistió al delantero tucumano que, ayudado por una carambola tras un intento de rechace de la defensa del Halcón, quedó de cara al arco de Unsain y definió con tranquilidad para aumentar la ventaja del Sabalero.

Sin oportunidad de recuperarse, Colón llegaría rápidamente al 3-0 a través de una definición exquisita del cordobés Bernardi. El ex Instituto, de cara a Unsain, definió por encima del arquero para cerrar una tarde excepcional del equipo santafesino. Colón cerró una mañana en que la tuvo una actuación sólida y eficaz.

Con esta victoria, Colón continúa dando pasos agigantados en la búsqueda de una identidad que defina al equipos, esa que tanto le reclamaba el hincha sabalero. Si se deja de lado el parate por la pandemia de coronavirus, Colón sumó su segundo triunfo al hilo (la anterior ante Rosario Central por la Copa de la Superliga) con dos actuaciones convincentes que dejan cuestiones por corregir pero que en líneas generales son más que positivas.