Triste final

Lo que parecía ser una historia con final feliz, no lo fue. Anselmo de Mendoza, un hombre que hace 19 años se fue de Formosa vivía en estado de indigencia en Pichanal, murió ayer tras reencontrarse con su familia en su provincia natal.

Tras llegar a Formosa, estuvo internado en terapia intensiva con una neumonía crónica. Su hija Johanna, quien había iniciado una cadena de oración rezando por la salud de su padre, fue quien confirmó su muerte a través de las redes sociales.

“Ahora te encuentras allá arriba, observando de lejos todo lo que hago. Te extraño igual o más que el día que supe que ya no estabas y así será por el resto de mi vida. Descansá en paz y esperame ahí, en donde ya no sientas dolor y te prometo que al llegar, serás la primera persona que buscaré. Mientras tanto visitame en mis sueños”, fue parte del texto que compartió en Facebook.

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