Muerto a tiros en la frontera

Tenía varios nombres. En Paraguay usaba el verdadero: era Oscar Ramón Cardozo. En la Argentina, en cambio, se hacía llamar Eleuterio Martínez. Pero para el hampa y para la Policía era “King Kong”, un presunto capo narco. En nuestro país, registró condenas por 6 y 9 años de prisión y lo último que se supo de él es que pasó una estadía en la cárcel de Ezeiza. En abril de 2017, lo habían detenido en Rio Negro tras estar vinculado a otro cargamento de cuatro toneladas hallado ese año en La Matanza. La PSA lo encontró en el departamento de Catriel, a donde se había refugiado y donde pensaba reunir a su familia. Su historia terminó con plomo este domingo por la tarde.

Cardozo, de 52 años, fue asesinado a tiros por sicarios a la salida de una carrera de caballos clandestina en Cambyretá, una pequeña localidad paraguaya ubicada frente a Posadas, capital de Misiones. Viajaba como acompañante en una camioneta Kia Sorrento que, cerca de las 17.30, fue interceptada en un camino de tierra por pistoleros que gatillaron al menos diez disparos. Uno de esos tiros dio en la sien derecha de “King Kong”, que murió al instante.

“La víctima tenía antecedentes por homicidio doloso, que también es un punto de investigación en ese sentido y llama la atención que hasta ahora no se resolvieron los casos”, expresó el fiscal en diálogo con la radio AM 780 de Asunción.

El mismo funcionario añadió que Cardozo “hace apenas 10 días, más o menos, que estaba ingresando al país, venía de Argentina”.

En Paraguay, “King Kong” registraba tres pedidos de captura por homicidio, todos cometidos entre 2011 y 2019. En Argentina, su historia criminal comenzó en 2006, cuando lo detuvieron en una estancia de la localidad bonaerense de Abbot, acusado de coordinar un transporte de 400 kilogramos de marihuana hacia Buenos Aires. En el lugar, además descubrieron una pista de aterrizaje clandestina.

Por esa causa, el hombre de casi dos metros de altura, y con rasgos similares al boxeador Ringo Bonavena, quedó detenido en la alcaidía de Reconquista, en la provincia de Santa Fe, siendo el mayor narcotraficante paraguayo capturado en Argentina, pero después escapó caminando. Los rumores indicaron que la complicidad policial tuvo un supuesto precio de 30 mil dólares.

Meses después fue recapturado, aunque su fuga generó un escándalo político en Santa Fe y valió el desplazamiento de toda la cúpula policial de aquel entonces.

El tiempo pasó y nuevamente Cardozo recuperó la calle y el mando de sus actividades narco. Así fue como en 2016 quedó bajo la lupa del juez federal Ariel Lijo, que lo investigaba como cabecilla de una banda que estaba a punto de concretar el envío de cuatro toneladas de marihuana ingresadas desde Paraguay por Misiones. para luego trasladarlas hasta La Matanza.

La investigación obtuvo datos concretos para dar el golpe, pero cuando los policías intervinientes llegaron al galpón marcado en Virrey del Pino, una camioneta salió a los tiros y logró huir. Allí iba “King Kong”, que se mantuvo prófugo hasta febrero de 2017, cuando finalmente fue detenido durante un procedimiento de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en la localidad de Catriel, Río Negro. El sindicado capo narco se ocultaba utilizando el nombre de Eleuterio Martínez.

Ahora, queda para la Justicia de Paraguay resolver la historia detrás de su muerte.

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